Category: Decoración

Cambia las ventanas y ahorra en calefacción

marzo 12, 2017

Unas ventanas viejas pueden causar muchos problemas en el hogar. Con el tiempo el aluminio se desgasta, incluido el que conforma las vías por las que se mueven las hojas de las ventanas. Esto hace que sea mucho más difícil moverlas. También hace que las ventanas no queden bien encajadas en los bordes, ya que pueden tender a caer ligeramente sobre uno de sus lados, más gastado, causando un mal sellado en el extremo contrario. Por esta holgura entrará el aire frío durante todo el invierno, haciendo que la temperatura interior de la casa aumente varios grados.

Al poner la calefacción, esos grados de menos que tenemos deben de contrarrestarse con un mayor calor, debiendo poner la caldera a una potencia mayor o mantenerla encendida durante más tiempo. A lo largo del invierno, eso se traduce en bastante dinero que mes a mes aumenta nuestras facturas. Además, puede entrar humedad de la lluvia que cause problemas de moho y también será motivo de que el ruido de la calle se perciba más intensamente en la casa. En definitiva, unas ventanas viejas son caras, hacen nuestro hogar más desagradable y además pueden ser causa de enfermedades respiratorias por las corrientes de aire y por el moho.

Para solucionar este problema lo mejor es solicitar presupuesto de carpintería de aluminio a varias empresas, a fin de que podamos comparar los distintos precios y también las garantías ofrecidas por cada una de ellas. Es importante contratar a una empresa que tenga en regla sus papeles, sobre todo el seguro de responsabilidad civil, ya que si se produce algún accidente durante el trabajo, como la caída de una ventana a la calle, deberán de poder cubrir los posibles daños materiales o personales que se produzcan. También debemos de asegurarnos de contar con una empresa seria, que cumpla los plazos previstos y que no nos deje con el trabajo a medio realizar por no contar con todo el material necesario para acabar el trabajo en el menor plazo posible.

Pinturas recomendadas para el exterior de tu casa

mayo 31, 2016

 

Hay una infinidad de colores para recomendar a tu casa pero solo unos poco para el exterior de tu casa y aquí repasaremos algunos de estos matices para que redecores esa fachada que ya está fuera de temporada o fuera de estilo. Desde Ainsis, especialistas en techos tensados nos recomiendan:

  • Colores Terrosos o Naturales.

Si quieres una apariencia más rustica en tu hogar estos tipos de colores son para ti, ya que son muy comunes, también llamados estilo santa fe, combinan con ese estilo de cabaña y extensos acabados en madera pura, puedes escoger entre, beige, marrones, colores arenosos u ocres, en general suele usarse 2 tonalidades para darles más profundidad y realce.

 

  • Colores Neutrales.

Van desde el color blanco pasando por la escala de grises hasta el color negro, es el color por excelencia en casi cualquier fachada de cualquier estilo, y mas aun si lo que deseas es dar un aire de minimalismo.

 

  • Colores Insaturados.

Si lo que quieres es dar una impresión con tendencias sobrias tu elección debe ser esta paleta de colores que aportan un carácter serio a tu casa, vienen en colores como el amarillo, ladrillo, verde olivo, azul tiza y morado insaturado.

 

  • Colores Pastel.

No son muy comunes a la hora de decorar una fachada ya que son colores que a simple vista se ven delicados y tienden a aclararse más debido al sol, pero sin embargo al encontrar una fachada pintados con estos matices por lo general se observan contraste con algún color vibrante o muy fuerte como el color negro.

 

  • Colores Vibrantes o Intensos.

En la actualidad es muy común observar esta paleta de colores en casi cualquier fachada o exteriores de casas, pero la tendencia apunta a acompañar estos colores con otros matices naturales como la madera.

 

Introducción e Historia de la domótica

marzo 16, 2016

 

Hoy os traigo un artículo cortesía de nuestros amigos de Reformas Macle Madrid, por cierto no te pierdas su blog, tienen unos contenidos sobre el mundo de la reforma y la decoración de excelente calidad

La domótica consiste en la creación de viviendas y edificios automáticos con el fin de mejorar la gestión energética y la calidad de vida de sus habitantes.

Las instalaciones de domótica evolucionan hacia la integración de todos los sistemas de control en una única red de mando, creando lo que se llama hogar digital. Una vivienda o edificio domótico es aquel dotado de automatismos con el fin de mejorar la calidad de vida de las personas que viven, reduciendo el trabajo doméstico, aumentando su seguridad, racionalizando los diferentes consumos y optimizando los recursos. Un sistema domótico debe tener la ubicuidad suficiente en su control, mediante control remoto por teléfono, PDA, Internet, pantalla táctil u otros.

En un edificio domótico, durante el invierno, las persianas podrían subir durante el día y durante la noche bajarían solas, los toldos a la inversa, para aprovechar la luz y el calor del sol durante el día, ayudando a optimizar el consumo energético de la vivienda, y esto es un ejemplo básico, aunque un buen sistema domótico debe ofrecer infinitas posibilidades de control de una forma sencilla e implementando nuevas aplicaciones.

 

Historia de la domótica

La primera tecnología domótica, la X10 fue desarrollada en 1975 por Pico Electronics en Glenrothes (Escocia) para permitir el control remoto de aparatos y aplicaciones, y aunque es de las más usadas mundialmente, debido al bajo precio de sus componentes, todo y que existen numerosas alternativas con más ancho de banda como KNX, INSTEON, BACnet o LonWorks.

Los primeros sistemas comerciales se produjeron en la década de 1980 destinados a edificios terciarios, pero a nivel doméstico la integración comercial de los sistemas se inició con la popularización de internet los años 1990 en Japón, Estados Unidos de América y el norte de Europa, hasta entonces los electrodomésticos se diseñaban y fabricaban sin tener en consideración la posible interconexión.

Las instalaciones de domótica doméstica evolucionan hacia la unificación de todos los sistemas en una única red de mando, creando lo que se llama hogar digital, requiriendo protocolos de actuación comunes y conexión a Internet para poder comandar los servicios.

Arquitectura de los sistemas

La arquitectura de los sistemas puede ser centralizada, a través de un controlador centralizado que recibe la información de múltiples sensores y que genera las órdenes a los actuadores; una arquitectura distribuida donde la inteligencia del sistema está distribuida en los módulos, tanto sensores como actuadores, propios de sistemas de cableado en bus o redes inalámbricas; o una arquitectura desde mixta en la que se dispone de pequeños dispositivos que adquieren y procesan la información de los sensores y transmitirla al resto de dispositivos, propio de los sistemas basados ​​en ZigBee y totalmente inalámbrica.

Las pasarelas residenciales, los dispositivos que conectan las infraestructuras de telecomunicaciones disponen de arquitecturas modulares.

Los sensores son dispositivos que detectan manifestaciones de cualidades o fenómenos físicos o químicos, como la temperatura, la intensidad lumínica, distancia, aceleración, inclinación, desplazamiento, presión, fuerza, torsión, humedad, pH, etc. y convierte estos fenómenos en un cambio de variables, como la resistencia eléctrica, capacidad eléctrica (sensor de humedad), tensión eléctrica (termopar), o una corriente eléctrica (fototransistor). El sensor está siempre en contacto con la variable a medir o controlar. La señal se convierte en una señal standard (4 a 20 mA, o 1 a 5VDC) para tener una relación lineal con los cambios de variable censada en un rango para ser controlada por el controlador de dispositivo.

 

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